Marie Jalowicz, una judía berlinesa nacida en 1922, decidió en junio de 1942 arrancarse la estrella amarilla de la ropa y desaparecer. Sabía que la deportación a un campo de concentración era una condena a muerte, pues desde hace años corrían rumores sobre el destino que les esperaba a quienes sufrían el ‘traslado forzoso’. Pero pasar a la clandestinidad significaba quedarse sola, ya que suponía abandonar el cobijo del grupo, y en el verano de 1942 aún parecía que los ejércitos alemanes iban a ganar la guerra. Para ‘sumergirse bajo la superficie’ había que tener la valentía de ir en contra de lo que dijera la autoridad, algo muy poco compatible con la psicología alemana, y estar dispuesta a vivir indefinidamente en un estado permanente de alerta. El verbo alemán untertauchen se utiliza específicamente en este contexto. Se calcula que hubo en torno a mil setecientas personas judías que vivieron en la Alemania nazi sumergidas, untergetaucht.
Marie Jalowicz fue una de ellas. Una de las claves de que lo lograra es que cambió con frecuencia de alojamiento. En total pudo refugiarse en esos tres años, entre 1942 y 1945, en trece viviendas diferentes. Tras finalizar la guerra estudió humanidades, se casó con un antiguo compañero de bachillerato, y fue profesora de cultura e historia grecolatinas en la Universidad Humboldt de Berlín Oriental.
En 1998, ya mayor, y cuando le faltaba poco para morir de cáncer, su hijo Hermann Simon, también historiador de profesión, logró convencerla y pudo registrar de su viva voz en setenta y siete casetes la crónica, prodigiosamente pormenorizada y exacta, de cómo consiguió sobrevivir. Ordenada y claramente, como había hecho siempre en sus clases, Marie lo contó todo, también los aspectos más duros y escabrosos, pues solo bajo la condición de no omitir nada se mostró dispuesta a grabar su historia. Hermann está convencido de que el acto de contar lo que le había pasado cincuenta años antes la mantuvo con vida, pues a las pocas semanas de haber concluido su narración falleció. A partir de la transcripción y edición posteriores Simon publicó en Fischer, en 2014, el libro Untergetaucht. Eine junge Frau überlebt in Berlin 1940-1945. La traducción al inglés apareció en 2015. Por esos años también vieron la luz las ediciones en francés, italiano, holandés, ruso, polaco, japonés… y finalmente, en 2022, la española.
En agosto de 2023, acompañado por Hermann Simon, fotografié siete de los edificios donde Marie Jalowicz se refugió. Gracias a la valiosa ayuda de Hermann, un berlinés nativo, localizarlos fue sencillo. Son casas como tantas otras, de autoría anónima, solo interesantes, quizá, para quien desee saber de la historia de la arquitectura de esa ciudad. Situadas en su mayor parte en el antiguo Berlín Oriental, hace ya mucho que se han restaurado, de manera que tampoco poseen la pátina que caracterizó a los edificios de esos barrios hasta años después de que hubiese caído el Muro. En algunas pude fotografiar el zaguán, ese espacio cubierto, semiprivado, zona de paso intermedia entre el portón de la calle y el nacimiento de la escalera, tan típico de los edificios de viviendas alemanes. Y aunque nada en ellos indique el significado que tuvieron para la joven Marie Jalowicz, conocerlo marcó inevitablemente mi percepción e influyó en cómo los fotografié. El nexo que los reúne es invisible y solo el lenguaje puede dar cuenta de él.
Las trece fotografías definitivas se expusieron posteriormente, en el verano de 2025, en la galería MPA de Madrid.